La idea de esta sección es abrir el juego y que los corredores tengan la oportunidad de contar su experiencia.
Esta vez es el turno de Natalia Nigro, maratonista amateur, que no se conformó con sus 3:12:02 en el Maratón de Buenos Aires, que cinco semanas más tarde se atrevió al desafío del K42 de Villa la Angostura, donde consiguió ubicarse 17 entre las damas y segunda en su categoría de edad con 4:46:39.
En esta oportunidad utilizó las adidas Supernova Riot y esta es su experiencia:
”A falta de dos semanas para los k42 de Villa La Angostura no sabía con qué calzado correr. Estaba casi resignada a utilizar por última vez mis zapatillas de calle, con varios kilómetros y carreras, ‘destruirlas en la aventura y tirarlas’, pensaba. Pero el circuito: desniveles, subidas, bajadas, agua, barro, nieve, etc. no me dejaba tranquila, aunque por mi prejuicio de lo incómodas de las zapatillas de aventura dudaba en comprarme unas. Finalmente enfrenté la carrera con las adidas Supernova Riot, aliadas de lujo. Ya al momento de probarlas en ciudad (calle y Reserva Ecológica) me inspiraron tranquilidad: las sentí cómodas, muy parecidas a mis zapatillas de calle. En acción, se portaron como un amigo invisible, pasando desapercibidas. Sentí un gran agarre al suelo, a veces resbaladizo, muchas veces con ramas y obstáculos naturales, siempre desparejo, excepto unos pocos tramos de ruta y los últimos metros hacia la llegada. Mucha amortiguación y estabilidad dando seguridad en las veloces bajadas y superficies con troncos y piedras. Con el agua por los tobillos, pensé que en adelante seguiría chapoteando con las zapatillas mojadas, sin embargo para mi sorpresa fue como si no hubiese cruzado ningún arroyo. Ante el cansancio del final, las zapas no sumaron un peso extra y además, después de toda la maravillosa odisea patagónica, terminé sin una ampolla.”